Uno va viajando, y en ese viaje va conociendo gente que ni fu ni fa, otra que te toca un instante, personas que nos entretienen, algunos que parecen pero no son, y otros que sí son.
Son eso: amigos. Los que sí. Los que están. Nos dejamos de ver por años, y al volver, no ha pasado ni un día. Esos que dan lo que pueden, y lo que no pueden sabemos que lo darían igual. Los amigos de veras. Que no te juzgan ni desconfían. No hay celos, ni envidia, ni competencia, ni sospecha posible. Porque sos su amigo. Porque es TU amigo.
Y mirá que pasan cosas eh? La vida, la familia, los velorios, los divorcios, con plata, sin plata. acá o en la China, mudanzas, pero no importa.
No importa donde estemos, ni qué estemos haciendo, el día que suene ese teléfono, o recibamos esa carta, no habrá nada más importante que nuestro amigo.
A veces miro alrededor, y veo caras nuevas, afectos nuevos, y me pregunto cuántos de ellos que hoy están, seguirán estando, y pasarán a integrar la corta pero maravillosa lista.
Dedicado a los que sí están, aunque no puedan estar.
1 de octubre de 2010
No todo lo que es oro brilla - Gente que sí
| Reacciones: |
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario