El tema recurrente parece ser el de hacerse cargo. Cada cosa en su lugar. Y cada uno paga sus cuentas.
Nada de superhéroes, salvando las almas y las vidas de otros. ¿Si no alcanza acaso con conservar nuestros propios lugares? ¿No es ésto acaso suficiente esfuerzo?
No, parece que no. Insistimos en salvar a otros, hacernos cargo de sus problemas, poner el hombro y el cuerpo entero, dejar de hacer lo que tenemos que hacer en pos de otros.
¿Y si no estuviéramos? Ellos se las arreglarían igual, está científicamente comprobado.
¿Por otro lado, qué pasa que hay que distraerse con todo lo que nos rodea? ¿No queremos ocuparnos de lo que nos tenemos que ocupar? NO. Parece que NO QUEREMOS.
Por mi parte, ordené el cajón de las prioridades hace rato, dejando de inventar excusas para enfrentarme en el espejo personal de obligaciones.
La vida es hoy, a disfrutar y hacerse cargo.
NO REGRETS.

0 comentarios:
Publicar un comentario