29 de abril de 2011

SUÉLTAME PASADO!

Acumular. Deudas, kilos, bronca, problemas de otros, recuerdos, objetos, problemas, cuentas sin pagar, pagadas al último vencimiento, aún teniendo la plata para hacerlo. Todo parte de lo mismo. Y la energía para sostenerlo es inmensa. Nadie puede hacer nada por uno más que uno mismo.


Cuando me mudé a esta casa tiré 10 bolsas de consorcio, muebles, objetos, libros. Tiré y doné, claro, lo que servía lo doné. Cada cosa que no tiré tenía un recuerdo guardado. Cada momento estaba en mi casa, en mi cabeza, cada vez que yo pasaba por mi pasillo atiborrado de libros, cosas, recuerdos y adornos, mi cabeza se llenaba sin saberlo y no quedaba lugar para nada más.






Cuando remodelé la casa, 3 años después, con mi hermana nos deshicimos de más de 20 bolsas con libros. Luego de terminar y ver la casa más vacía y limpia dimos un toque final y el pasillo quedó lleno de bolsas de consorcio de nuevo. No tenía fin la cantidad de objetos sin sentido, innecesarios y que pertenecían a otras personas. 


Yo ayer empecé otra vez, porque parte de las cosas que no tiramos, ya no me servían. Y llené de nuevo mi pasillo de cosas para tirar. Como una curita: TAC. 


Y quedó así:







La acumulación de cosas es una enfermedad. La línea entre la vitrina de recuerdos y la compulsión es demasiado fina. ver nota 


Una frase que aprendí: MI CASA NO ES UN DEPÓSITO.


Otra frase: SI CUANDO LO BUSCO NO LO ENCUENTRO, CUANDO LO ENCUENTRE LO TIRO.


Otra más, de un amigo querido: SI ESTE CUARTO DESAPARECIERA EL MUNDO NO SE VERÍA AFECTADO EN NADA.


Y por último: LA VIDA ES HOY. Cuando necesite venecitas, las compro. No necesito guardarlas 5 años en una caja, para que luego no las encuentre porque están tapadas por abalorios, luces navideñas, moños, y pinceles secos. Cuando remodelé tenía platitos para convidar torta a todo el conurbano. 


Me he decidido a tirar todo lo que no uso, mi vecina estaba contenta, el fin de semana viene su hijo con la camioneta. "Se llama fernando, te aviso porque tiene cara de pibe chorro pero es buen chico..." 


Vaciar la casa, la cabeza, y la lista de cosas pendientes, es algo que me cuesta hacer. Por lo cual voy a hacerlo todos los días, sólo por hoy. 


Los objetos no nos van a devolver jamás lo que vivimos. Nosotros ya lo vivimos, y queda para siempre en la memoria, con una sonrisa. Una vez deshechos de lo viejo, queda mucho lugar para lo nuevo, para pensar, para ver lo que es realmente importante. 


La casa limpia, y mi cabeza también.

0 comentarios: