20 de junio de 2015

El derecho a ser un potus

Si creciste en una familia de intelectuales, de lectores, de admiradores del arte en general, sabrás como yo que no existe la posibilidad de ser una persona común.

Las expectativas son altas, la conformidad es un delito, la mirada siempre es crítica y evaluatoria.

Aún desde el jardín de infantes, se esperaba que uno aprendiera a leer a muy temprana edad, como si comenzar antes fuera garantía de comenzar mejor.

La sobreestimulación está a la órden del día, así como tambien la idea de probar todas y cada una de las capacidades de un pobre niño que sólo quiere jugar a la mancha.

No se podía ser un niño típico de clase media, mirar la tele, juntar figuritas. Eso no alcanzaba nunca. Había que ir a aprender ballet, violín, piano, dibujo, y demás clichés.

Por supuesto que el objetivo desde el dia UNO de la vida de un ser humano es comenzar a leer los clásicos. A nadie le importaba si eran propios para una edad u otra, si uno tenía ganas de leer, no, en definitiva había que ir tachando de la lista todos los "libros que no se pueden dejar de leer en esta vida" Luego de leer los clásicos, y en paralelo, las obras maestras del cine son obligatorias, claro.

La gente inteligente no se aburre, se angustia, y así la duda como parte de la existencia del ser humano nos va rondando las horas muertas desde muy temprana edad.

No reniego de mi educación, de mi formación, de mi cultura y de mis hermosas horas conversando con intelectuales. No reniego del placer y el lujo que ha sido poder dialogar con mentes brillantes y poder estar a muy corta edad a la altura de conversaciones complejas, pero considero que hay veces que un ser humano puede reclamar su derecho a ser una persona común. No tiene nada de malo ser Doña Rosa.

No quiere decir que no haya disfrutado mis lecturas, mi mundo interior, como un regalo que llevo dentro y aún disfruto de leer, del cine,  de la buena conversación.

Pero:

No tiene nada de malo ser feliz yendo de veraneo a Mar del Plata y amasar pastas los domingos.

No tiene nada de malo ser feliz con lo que te da la vida en vez de estar siempre persiguiendo sueños de excelencia que a veces no alcanzan nunca y sólo se convierten en frustración.

Considero que para mi madre, nada hubiera alcanzado jamás. Porque si no eras Borges, no eras nadie.
Y entonces ya la partida está perdida antes de empezar.

Hoy soy una persona que se ha sentado al fin a disfrutar de las pequeñas o grandes cosas de la vida, que encuentra placer en lo que encuentra a su paso.

Una persona que sonríe y que intenta no pensar que su vida ha sido un fracaso, sólo por no haber estado a la altura de las expectativas de alguien.

Es muy difícil pensar en que los mandatos que nos implantan en el seno maternal, están equivocados. Es aún más difícil decirlo.

Pero hoy yo vengo a decir que hubiera sido mejor desear para un hijo, que sea feliz. Qué querés ser cuando seas grande nena?

Señores, yo quiero ser feliz.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sin lugar a dudas me sentí enormemente aludido. La primera vez que me fui de vacaciones (luego de las experiencias infantiles) fue ya de grandecito. En carpa. A San Pedro. Y casi te diría luego de la muerte de papá. Ahí comencé a hacer las cosas que hacía la gente común. Entre en el terreno de los "mediocres" pero la pase tan tan bien que tome esa mediocre conducta todos los veranos. Para quien me conoce hoy es común saber que en enero/febrero estoy paseando como un ignaro más entre las playas de la feliz y miramar.
Quien me conoce hoy, no sabe que no me importa realmente su calificación porque yo crecí sabiendo que nunca se llegaría. Que siempre habría otros geniales que no eran yo. Pero, hoy lejos de amargarme -no mas allá de éstas líneas- solo transito. Hago. Concreto. Disfruto. Sufro. Río.Amaso pizza. Como pasta algún domingo.Veo comedias románticas y lloro como cualquier chica y hago todo aquello para lo que no estuvimos criados. Vos y yo Sol sabemos que para que lo nuevo aflore tuvimos que matar enterrar sembrar y cosechar esta revolución. Que fue simplemente vivir y respirar un poco mas. Pienso que ahora llega lo mejor... Te abrazo fuerte.